Descubriendo el ADN de una marca

Las ventajas ofrecidas por el marketing y el desarrollo de marcas no siempre han estado al alcance de todas las industrias. Por años, negocios como las firmas de abogados y contadores se han visto reguladas por leyes que no les permitían publicitarse a nivel masivo.

 

Es decir, dependían del boca a boca, de su buena reputación corporativa, de acciones de mercadeo directo, relaciones públicas o la exposición en seminarios a través de la presentación de casos de estudio para darse a conocer y/u obtener nuevos clientes. En adición, al ser estos servicios más tradicionales, se manejaban de forma más convencional, pasando por alto la importancia de las estrategias de imagen y comunicación.

Muchas de estas barreras han sido eliminadas gracias a la globalización, fenómeno que ha puesto a más industrias en planos con igualdad de condiciones, facilitando una exposición masiva y una apertura a nuevas oportunidades, no solo a nivel local, sino a nivel global. Como consecuencia de esto, cada día más negocios, profesiones, productos y servicios, están comprendiendo la importancia de poseer una personalidad definida, un estilo, una forma de verse, comunicarse y entablar relaciones con sus grupos objetivos y así poder diferenciarse, pero más importante aún, destacarse. Este es precisamente el inicio del proceso: comprender que existe una necesidad de comunicación.

Cuando fuimos contactados para crear el nombre y logotipo de un modelo de negocio novedoso e inclusivo, que ofrecería “asesoría de negocios y contable en tiempo real con datos exactos”, supimos que era la oportunidad perfecta para ejecutar lo que mejor sabemos hacer: descubrir el ADN de una marca y desarrollar su potencial al máximo.

Y ¿qué es el ADN de una marca? Es su pilar, su base, su esencia. Es decir, es la sumatoria de elementos que hacen que piense y actúe de una forma alineada durante todos y cada uno de sus procesos de comportamiento interno y externo; cómo habla, toma decisiones y cómo se expresa. Es el ADN lo que asegura y alinea todos sus aspectos y lo que le permite proyectarse de una forma uniforme y consecuente con los objetivos planteados.

Así inició el reto Bpartners. Al ser un negocio nuevo, arrancamos de cero junto con la marca, en un proceso de descubrimiento de la esencia y visión de la compañía. A través de varias sesiones de trabajo con sus socios fundadores, encontramos ese lenguaje único de la empresa.

Antes de hablar de estrategia y acciones concretas para el mercadeo de una marca, es necesario tener muy claro a qué se dedica la compañía, cuál es la promesa básica que le hace diferente, especial y única.

Este primer punto -el proceso de introspección- es indispensable y ayuda a que todos los miembros del equipo estén alineados y sepan comunicar de manera unificada la razón de ser de un negocio. La claridad obtenida en ese primer paso nos lleva como segundo punto a descubrir debilidades, fortalezas, oportunidades y amenazas, todos factores que influyen directamente en el comportamiento de la compañía. La marca se construye de adentro hacia afuera, y como última fase, se define su personalidad, tono y estilo, que le hablan directamente al público objetivo. Estas características comunican quién soy, cómo y con quién debo/quiero relacionarme.

Gracias a este ejercicio guiado (por PYB), en el que se plantean preguntas cruciales y se llega respuestas específicas, obtenemos como resultado una radiografía detallada de la marca, un mapa que permite trazar la ruta de una estrategia para lograr los objetivos propuestos. Este documento responderá preguntas como: ¿cuál es la personalidad de mi marca? ¿Cuál es su tono, cómo debe hablar y qué debe proyectar? ¿Qué la hace única y cuál es la promesa básica?

Toda esta información es valiosa, pero cuando es analizada, decodificada y aplicada, se convierte en una herramienta invaluable.

Este documento de fácil manejo permite que la marca sea congruente, además de servir como referencia para validar periódicamente que las acciones van en la línea de sus objetivos.

 

El proceso propuesto por PYB sigue un orden cronológico ideado para tener claridad, desde adentro, y poder proyectar ese mensaje hacia fuera. Es imposible hablar de nombres, logos, colores o slogans, sin haber definido antes los valores intrínsecos de una marca, sin haber encontrado su ADN. Cada minuto invertido en construir este manual de comportamiento equivale a asesorarte con un coach personal enfocado en tu compañía. En PYB te podemos acompañar en este proceso, creando y/o descubriendo tu marca, para que tu negocio alcance su máximo potencial.

PYB es una agencia internacional de branding y diseño, especializada en la creación y desarrollo de marcas. Comprendemos la importancia de conocer a quiénes asesoramos para ayudarles a conectar con sus clientes. Analizamos cada negocio –individualmente y en su contexto- para proponer soluciones a la medida.

¿Te interesa saber más sobre branding? Descarga la guía «Los 9 Pilares para la construcción de una marca» y conoce cómo un ADN de marca establecido aporta a la rentabilidad de tu negocio.